Como anticipó POR ESTO!, la semana pasada fue la más calurosa del año, pues durante la misma los termómetros alcanzaron y superaron los 40° C, principalmente al Centro, Sur y Poniente del Estado.
Esta circunstancia obedeció al dominio de sistemas anticiclónicos en nuestra región, a los cálidos vientos del Sureste que predominaron, así como a los incendios registrados en gran parte de la península.
En Mérida, la columna de mercurio superó los 40° C durante casi toda la semana, aunque fue el lunes pasado cuando se registró una máxima de 41.8° C, según registros del Observatorio Meteorológico de CONAGUA.
En otras estaciones ubicadas en diversos puntos de la ciudad, las máximas se mantuvieron entre los 39° C y 42° C, aunque en otras, como la de la Nora Quintana (CIAR), se observaron valores más elevados debido a la aportación de más calor generada por la masa de concreto urbana y su influencia en el calentamiento del aire.
Sin embargo, el record de la semana de 41.8° C no fue superado en ninguna estación meteorológica de Mérida.
Otro factor de importancia en esta sofocante semana fue la sensación térmica debido a la combinación de calor y humedad.
El martes, una línea de vaguada propició algunas lluvias, y por ende, una importante entrada de aire húmedo a nuestra región, circunstancia que al combinarse con las altas temperaturas, favoreció sensaciones térmicas de hasta 52.7° C, valor que no es el que registra el termómetro, sino el que siente el cuerpo humano cuando existe tal mezcla de calor y humedad.
El concepto de sensación térmica surgió en 1979 en EE.UU. y fue creado por R.G Stedman con base en estudios sobre la fisiología humana, la transferencia de calor entre el cuerpo, la vestimenta y el entorno. Su nombre correcto es Índice de Calor (Heat Index) y cuantifica la dificultad que tiene el organismo para disipar el calor del metabolismo interno y la incomodidad generada por la humedad excesiva.
El cuerpo humano, cuando siente calor, libera líquidos en forma de sudor (transpiración) el que, al evaporarse, enfría la piel y regula la temperatura corporal.
Cuando la humedad es baja o normal (alrededor del 50 %) y la temperatura está por debajo de los 32° C, el cuerpo humano puede transpirar y regular la temperatura con el sudor, pero cuando la humedad es alta (de 70 % en adelante) y se asocia con altas temperaturas (a partir de 32° C en adelante), se experimenta una sensación corporal de más calor debido a que la tasa de evaporación del sudor del cuerpo humano disminuye y, por lo tanto, el enfriamiento por evaporación es menor.
Popularmente estas sensaciones reciben nombres como bochorno o resistero.
En donde sí se registraron temperaturas extremadamente calurosas durante esta semana fue en las regiones Sur-Poniente y Sur del Estado, pues según reportes de estaciones meteorológicas de CONAGUA se superaron los 40° C en los municipios de Peto, Chocholá, Izamal, Opichén y Ticul, especialmente en Chocholá y Peto, donde se registró hasta 43° C de máxima.
En contraste, esta semana ingresará a la península el frente frío Núm. 46, que propiciará gran parte de la semana temperaturas no tan calurosas, pues se espera un aumento en los nublados y potencial de lluvias en la zona.
El calor retornará por sus fueros el jueves o viernes, pues nos acercamos al mes de mayo, famoso entre los yucatecos por ser uno de los meses más calurosos en la región, por lo que la población debe mantenerse alerta.





